La
comunidad es el beneficiario principal de los enfoques y la estrategia
de desarrollo de la cultura, en tanto que los promotores son sus
protagonistas, pues tienen la función de dirigir, orientar
y decidir acciones que faciliten y estimulen un clima altamente
creador propiciando en cada ciudadano una adecuada percepción
del arte.
El rescate de tradiciones, la preservación del patrimonio
así como la estimulación de gustos y preferencias,
son algunas de las metas que este grupo de jóvenes se proponen
en el trabajo con sectores priorizados. Ellos a su vez detectan,
agrupan y promueven talentos artísticos dentro de la colectividad
con el fin de ayudarlos en el futuro desarrollo y promoción
de sus talentos.